Todos trabajan, mientras el cierre de comercios es total

Henderson atraviesa días difíciles. Con diez casos confirmados, se está trabajando intensamente en acondicionar lugares para el aislamiento, se reformulan espacios y se realiza un seguimiento estricto de los afectados. Todos se esfuerzan un poco más de lo habitual para poder salir adelante en este complejo momento.

En la tarde del viernes, Bomberos Voluntarios desinfectó los lugares donde hay mayor concurrencia de gente. Bancos, supermercados y farmacias fueron claros objetivos. Destacamos la voluntad de todo el personal de la institución mencionada, que realiza este trabajo a diario para proteger a la población.

Farmacia San Carlos de Néstor Bocer

El pueblo está desolado como nunca se lo vio. Todos adentro. Solo los servicios esenciales cubren algunas necesidades básicas. Desde el viernes pasado, después de las 13 horas no hay comercios abiertos. Suena la sirena, no anda nadie. Es tiempo de tranquilizare e ir resolviendo lo que suceda en el día a día; seguro que somos carnada para algunos medios nacionales, pero entre todos aprenderemos a defender lo que es nuestro y nadie va entrar a llevarse nuestro preciado tesoro llamado Henderson.

Calle Mariano Moreno, sentido a calle Florida

Bien alerta está el personal de seguridad y de salud. Se generó un espacio de atención para posibles casos o aislamiento de prevención. La Dirección de Salud ya está instalada en la Casa de la Cultura, a cargo de la Dra. Laura Severo. Todo el equipo de trabajo está abocado, sin descanso, a la urgencia sanitaria.

Empleados municipales trasladando camas para acondicionar la sala del CEAT N°517

Hasta las 10:00 horas las estaciones de servicio estuvieron atendiendo. Luego cerraron, y se limitaron a la atención de urgencias.

Estación de servicio YPF, esquina Florida y Sarmiento
Estación de Servicio Soler, en la esquina de Rivadavia y 9 de Julio

La intensidad del movimiento sanitario del hospital local es un claro termómetro de la situación Covid-19. El estado de alerta es enérgico y ocupa, no solo a todo el equipo de salud, sino también a varios colaboradores que se han acercado a cooperar. Todo un pueblo se protege, se cuida. El panorama cambió. Ya nada es cómo hace diez días atrás cuando se escuchaba que comenzarían a habilitarse algunas actividades y otras pronto obtendrían su normal desarrollo. Sólo queda esperar. Es nuestra expresión de deseo, que las acciones que se están desplegando, sirvan para evitar mayores contagios frente a la permanente amenaza del coronavirus.